Tom el traficante

Cruise, con camisa de los domingos a punto de trolear a la CIA, a Escobar y a quien se le ponga por delante

Cruise, con camisa de los domingos a punto de trolear a la CIA, a Escobar y a quien se le ponga por delante

El mundo va deprisa pero Tom Cruise siempre corre más rápido, aun a riesgo de darse algún que otro talegazo, como durante el rodaje de «Misión imposible 6». Pero él es así: sin límites, sin red, sin dobles, sin aliento. Y, tras el fiasco de «La momia» ya le tenemos de nuevo en acción con «Barry Seal», un thriller trepidante ambientado en la década de los años 80 donde da vida a un ex piloto de TWA, la mayor aerolínea estadounidense, que por esas cosas de la vida se ha convertido en un narcotraficante del cartel de Medellín. Posteriormente es reclutado por la CIA como mercenario para realizar labores de inteligencia para ellos. Además, se convierte en un informante de la DEA, la Administración para el Control de Drogas, debido a sus conocimientos en la materia. El filme, dirigido por Doug Liman (un par de «Bournes» y, sobre todo, «Al filo del mañana», ese «Atrapado en el tiempo» en clave de ciencia-ficción que se convirtió en lo mejor que ha caído en las cienciólogas manos de Cruise en lustros), narra la historia real de este ex piloto que se puso al frente de una de las operaciones encubiertas de la CIA más importantes en la historia de los Estados Unidos. Esta hazaña, con la que se logró capturar a varios esbirros del mismísimo Pablo Escobar, estuvo cerca de provocar la caída del gobierno de la Casa Blanca durante la nefasta presidencia de Ronald Reagan, a causa del escándalo Irangate. Junto a Tom salen haciendo coros Sarah Wright, Domhnall Gleeson, E. Roger Mitchell o Jesse Plemons, aunque la estrella indiscutible del show ya sabemos quién es. A pesar del encefalograma plano de los personajes secundarios y de un look videoclipero-setentero a veces demasiado chillón y acelerado, un entretenimiento muy bien ensamblado para pasar un buen rato rodeado de palomitas y cabriolas, que tampoco está el cerebro para muchas virguerías.

fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (sí­guenos en Twitter y Facebook).

Cruise, ahora contra momias

Cherchez la momia

Cherchez la momia, con la manicura recién hecha

La factoría de monstruos clásicos de la Universal sigue siendo una de las canteras más inagotables del género de terror, que echa mano de ella cuando se le agotan las ideas (es decir, casi siempre). Una de sus criaturas recurrentes es «La momia», que desde que hizo su puesta en escena gracias al inolvidable Boris Karloff en los dorados años 30 no ha parado de protagonizar películas, principalmente explotando su vertiente exótica y aventurera, como las que hizo hace unos años Brendan Fraser (que debe estar en algún sarcófago actualmente). Así que ahora toca el inevitable reboot, con una premisa más femenina, digamos: a pesar de estar enterrada en una tumba en lo más profundo del desierto, una antigua princesa (Sofia Boutella) cuyo destino le fue arrebatado injustamente, se despierta en la época actual, trayendo consigo una maldición que ha crecido hasta límites insospechados con el paso de miles de años. A su rescate acuden una aguerrida arqueóloga y un soldado curtido, al que da vida un Tom Cruise que intenta volver al top blockbuster, aunque sea con material ultra-reciclado. Dirige Alex Kurtzman, debutante en el cine a pesar de tener una amplia experiencia en televisión, incluyendo ser el co-creador de una de nuestras series favoritas, «Fringe». Suerte, porque la va a necesitar.

fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).

Los trotes de Tom

Cruise no pierde el temple ni con la pasma redneck encima

Cruise no pierde el temple ni con la pasma redneck encima

Hacía bastante que no disfrutábamos con la ilustre presencia de Tom Cruise, ese genio interpretativo conocido por pegar brincos en un sofá y zamparse la placenta que nutrió a su hija, esa que no ve desde hace cuatro años. El caso es que el único actor que no ha brillado ni a las órdenes de Kubrick, Spielberg, Anderson, Coppola o Scorsese, el mismo que ahora parece una abuela lapona sonrosadita ella, vuelve con «Jack Reacher. Nunca vuelvas atrás», nuevas aventuras de su segundo personaje más carismático, a las órdenes de Edward Zwick, de quien vimos edte verano su tostón «El caso Fischer» y que ya dirigió a Tomasito en «El último samurái», ese rollete con wasabi por el que el cienciólogo pensaba pillar el Oscar, el pobre. Así, el argumento nos presenta a la Mayor Susan Turner, líder de la antigua unidad militar de Reacher, falsamente acusada de traición. Jack Reacher tendrá que sacarla de prisión y descubrir la verdad detrás de una conspiración gubernamental para limpiar sus nombres y salvar sus vidas. Durante el escape, Reacher descubrirá un secreto de su pasado que podría cambiar su vida para siempre. Pues eso. Y para quien quiera algo más exigente, «El ciudadano ilustre», una comedia argentina con mucha mala baba e ironía minimalista sobre la vuelta al terruño de su mocedad de un Nobel de Literatura argentino (sí, como Albajara en «Volver a empezar»). Merece la pena, aunque solo sea por su aguda reflexión sobre la espuma de la gloria literaria, por la escena del karaoke y, en fin, por la groupie ultramorbosilla. Nobel, para qué os quiero, ¿verdad Zimmerman?.

fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).

Cuerpos de jota

Cruise y una chica con acento inglés, en plena ferretería galáctica

Cruise y una chica con acento inglés, en plena ferretería galáctica

Este domingo ya tenemos un mes con cuerpo de jota (junio) en el calendario, preludio infalible de aroma veraniego, a calorina y chicharra. Algo que también se detecta en la pila de estrenos de la semana, pues la cartelera ha bajado la rampa que nos dirige, pobres borreguitos espectadores, hacia el blockbuster más acomodaticio y petardero. Allá van unas muestras.

“Al filo del mañana”. Érase una vez un actor a una explosión en la retaguardia pegado, érase una vez un actor superpesado. Tomasito Cruise sigue con sus cosas, ahora toca ciencia-ficción con abundancia de chapa y pintura apocalíptica y distópica, pues venga, total, ya se va a tener que conformar con algún Oscar honorífico dentro de un par de décadas. Al menos, tiene la suerte de siempre: contar con grandes directores (aquí, Doug Liman) para enderezar sus historietas sobre marcianos, mundos chungos, héroes accidentales, tiovivos espacio-temporales y demás. ★★

Tengo unas manzanas para chuparse los dedos y echarse a dormir

Entre Poe y Lady Gaga, como quien dice

“Maléfica”. ¿Y qué decir de Angelina Jolie? Ésta, al menos, ya tiene dos estatuillas adornando la chimenea de su casa, así que se puede relajar con proyectos como éste, una vuelta de tuerca más a los cuentos infantiles y clásicos Disney (aquí, «La Bella Durmiente») con una apariencia de pesadilla terrorífica pero, en el fondo, más esponjosa que un caniche embadurnado en suavizante concentrado. Da un poco de grima, además. ★★

“Todos están muertos. El cine español presenta armas esta semana con abundancia de cineastas intensos (Rosales, Miñarro y otro de cuyo nombre no quiero acordarme) y, sobre todo, con esta ópera prima que deslumbró en Málaga y que encumbró a una Elena Anaya impresionante en su papel de juguete roto encerrado en una casa repleta de sombras y tormentos. Inquietante, efectiva y con mucho mal rollo dentro, aparte de toques mexicanos y «removidos». ★★★

Elena Anaya contra sus fantasmas (Almodóvar excluido)

Elena Anaya contra sus fantasmas (Almodóvar excluido)

“Post tenebras lux”. Hablando de México, solo para valientes esta recomendación, firmada por el inclasificable Carlos Reygadas («Luz silenciosa») y con pelaje tan experimental y fascinante que deja a Terrence Malick a la altura de Garci. No hay argumento, no hay vértebras, solo imágenes, sugerencias, ideas, abstracciones. Una propuesta radical de ver cine, o de echarse una siesta de lujo. Sin calificar.

fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).

«Oblivion», la (nueva) castaña del tío Tom

En el limbo y tan pancho

En el limbo y tan pancho

Viernes de estreno. Las opciones principales son: Bardem de cura («To the wonder»), Bardem de nazi («Alacrán enamorado»), la teniente O’Neil de mamá de Hanna Montana («LOL») y Tom Cruise de ñapas de mantenimiento futurista («Oblivion»). Uf. Venga, vamos a ver «Oblivion» y que sea lo que Asimov quiera. Además, el título nos recuerda a ese fetén «Living in oblivion» («Vivir rodando») con que Tom DiCillo nos alegró en los felices y desinhibidos mediados de los 90. Pero esto es otra cosa, claro. «Oblivion» es aquí tierra de nadie, la inopia, las Batuecas, el mismísimo limbo. Vamos, el cálido hogar del moderno practicante del periodismo, esa lengua muerta que se resiste a estirar la pata. Más, o menos, como la carrera de Cruise: un cincuentón que, seguramente resignado a no oler un Oscar en su vida (como mucho, alguna pedrea honorífica), después de agotar su munición con «El último samurái» (de «Valkiria» no hablemos), ha decidido seguir la reciente senda artística de Liam Neeson (de «Rock of ages» tampoco hablemos): action hero entumecido, crepuscular y con un deje filosófico, o tal vez simple dolor de muelas leve.

Y en este extraño camino aparece «Oblivion», una película que te deja más frío que un picnic en los Urales y que atesora la misma credibilidad que Verstrynge haciendo un escrache a su vecina Soraya. Empezando por el personaje protagonista: un mecánico de drones/basurero apocalíptico misterioso pero con ese inconfundible «toque Cruise»: arregla una avería pegando un chicle y con una gorra de los Yankees enroscada en la sesera (las gorras beisboleras son para Tom lo que las bicicletas para su colega Spielberg). Su jefa/ligue está interpretada por Andrea Riseborough, tal vez la actriz más inexpresiva del cine actual hasta que comprobamos que, la pobre, tuvo que dar vida a Margaret Thatcher para la tele. Nuestro pésame. También salen por ahí Olga Kurylenko, el papá de «Mamá», Morgan Freeman y la gran Melissa Leo. Bueno, esta más bien asoma por una pantallita, porque ni la dejan lucir de cuerpo entero y de carne y hueso (gane usted un Oscar y sea musa indie para esto).

El argumento centrifuga cosas de Richard Matheson o de Philip K. Dick, pasándolas por la turmix -reconocible para el gran público- de «WALL.E» o hasta «2001» y añadiendo algunas conspiraciones, algunos clones, unos bichos malos llamados «escabeches» o algo así, y muchos disparos sin ton ni son, más una exacerbada banda sonora estilo Jon & Vangelis para disimular su galopante anemia dramática. Y, por supuesto, con nuestro Tom en plan mesiánico-cienciólogo acaparando el 99% de los planos (¿será cosa nuestra o hasta una cría que sale es clavadita a su hijísima Suri?). En este punto de los acontecimientos, recordemos la mejor interpretación de Tom Cruise en los últimos años:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=GNrB6qpmNwg[/youtube]

Eso sí, los escenarios y el diseño, muy bonitos pero desangelados, en la línea de la otra castaña (o marrón glacé, que queda más fino) del director: «Tron Legacy». Y ese mensaje de «de acuerdo, este planeta es una mierda pero, como es nuestra mierda, lo adoraremos», que no falte. Lo dicho, un aburrimiento atropellado y ice-cool, de más de dos horas de eslora, y que ni siquiera ha merecido una visita de su castañuelero protagonista a nuestro país para promocionarlo (y mira que no se pierde ni una ocasión). Con eso está todo dicho. Bueno, una cosa más: ojo que en un par de meses llega otra pieza parecida, así que igual Tomasito se salva de los Razzies y todo…

"Oblivion" (el videojuego) tampoco escatimaba en vestuario

«Oblivion» (el videojuego) tampoco escatimaba en vestuario

PD. Apunte jugón: es inevitable recordar detalles de videojuegos como «Mass Effect» o hasta «Metroid» viendo esta película. Aunque, en realidad, mejor quedarse con el «Oblivion» propiamente dicho: el de la memorable cuarta entrega de «The Elder Scrolls». Además, lo que hubiese disfrutado Cruise luciendo alguno de sus modelitos, ¿eh, ladrón?

Únete a FATALITY WESTERN en Twitter y Facebook.

fatalityw

FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).