Hotel infernal

malos-tiempos-royale_19

Siete personajes cargados de secretos, reunidos en un hotel muy particular

Una noche tormentosa reúne a siete personajes en un hotel en decadencia junto al lago Tahoe. Ninguno es lo que dice ser. Guardan un secreto y hasta un turbio pasado. Todos, pretenden cambiar su suerte. Sin embargo, una extraña atmósfera los envuelve y una chispa hacer saltar un conflicto en cadena que acabará convirtiéndose en un infierno.

Malos tiempos en El Royale’ es un notable ejercicio de film noir a cargo de Drew Goddar (‘La cabaña en el bosque’), quien pone sobre el tapete de juego un cruce de caminos endiablado, con personajes repletos de aristas y en un ambiente inflamable a punto de arder en cualquier momento. El director hace girar hábilmente la ruleta de historias personales, recurriendo al flashback para desvelar en un brochazo impactante el misterio que celosamente esconden, y nos maniata desde el desconcierto y la incertidumbre del presente inmediato. En un escenario donde la bola de la fortuna ya circula -no sabemos ni el color ni mucho menos el número de casilla en la que caerá- el eficaz manejo de lo imprevisible mezclado con violencia imita por momentos el mejor estilo Tarantino. Una partida de tramposos donde cualquier cosa puede suceder, pero como en un puzzle las piezas irán encajando perfectamente.

5bb232572c4f3869709196

No es Thor quien viene a salvar el mundo, sino el líder fanático de una secta a liarla parda

Detrás de cámara se nota la solidez de la estructura coral de la película, a partir de un trabajo de guión a conciencia y minucioso que reparte de forma equilibrada el peso de la trama. Ésta recae sobre un elenco fantástico. Así nos encontramos a un veteranísimo Jeff Bridges, solvente como siempre, encarnando a un atracador tras la falsa fachada de sacerdote, crepuscular y cínico en su anhelo terminal de acabar en paz sus días. Otros buscarán redención y paz consigo mismo (el conserje atormentado por su cruenta experiencia en el frente – Lewis Pullman); cumplir en paz su misión (un agente secreto encargado de limpiar rastros del espionaje de otros – Jon Hamm); seguir en paz su camino (la frustrada cantante negra buscando su destino – Cynthia Erivo); o que la dejen en paz (a ella -Dakota Johnson- y, sobre todo, a su abducida hermana – Cailee Spaeny). Y ni paz ni gloria -no habrá paz para los malvados- hallará el líder de una secta interpretado por Chris Hemsworth, sorprendente perejil en la salsa de este thriller en el que no faltan tampoco buenas dosis de humor negro.

Estelar es el papel del hotel como un personaje más. Drew Goddar le da cuota de protagonismo a sus espacios, sus pasillos ocultos, oscuros e intrigantes, sus salones trasnochados donde la gramola suena al ritmo de una fabulosa playlist sesentera. Los espejos y paredes de las habitaciones del Royale ven y escuchan, hasta sienten diferentes si se encuentran en el lado oeste (California) del hotel o en la parte este (Nevada). También guardan muchos secretos que despiertan el interés a modo de señuelo o Mcguffin, dando libertad al espectador para elucubrar sobre la magnitud de ellos y la relevancia de los implicados.

La virtud de ‘Malos tiempos en El Royale’ se sustancia en la capacidad de seducción de sus personajes, ojo, cuando ninguno se muestra especialmente sugerente a priori. No obstante, hay química y atracción particular de amor y odio con todos y la fórmula por eso es que funciona, servida en una estupenda e inspiradora fotografía, a su vez surtida de los más escogidos ingredientes del género. A pesar de dilatar en exceso el metraje, se agradece este tributo negro, bizarro y pulp a un cine inusual en nuestros días.

fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (sí­guenos en Twitter Facebook).