Pitt entre estrellas

Hasta el casco de astronauta te queda bien, Brad

Aún presente en nuestro recuerdo con su minimalista actuación en la última de Tarantino, Brad Pitt vuelve a la cartelera con «Ad Astra: A las estrellas», filme que narra la peripecia del veterano astronauta Clifford McBride, desaparecido hace más de 20 años en una misteriosa y patriótica misión en el espacio en busca de vida extraterrestre en el planeta Neptuno. Su hijo Roy, también astronauta, no ha superado su misteriosa pérdida y aún guarda la esperanza de poder volver a verle. La NASA aprovechará este anhelo y motivación de Roy para ponerle al frente de una arriesgada misión espacial. En ella podrá descubrir qué es lo que le ocurrió exactamente a su padre y afrontar una desconocida amenaza que ha puesto en riesgo la permanencia de la humanidad en nuestro sistema solar. Un viaje en el que descubrirá las verdaderas intenciones de la misión original de su padre y sus catastróficas consecuencias. James Gray (El sueño de Ellis) es el encargado de dirigir el largomatre y coescribir el guion junto a Ethan Gross (Fringe (Al límite)). Acompañan a Pitt actores de la talla de Tommy Lee Jones (Men In Black 3), Liv Tyler (The Leftovers), Donald Sutherland (saga Los Juegos del Hambre) y Ruth Negga (Guerra Mundial Z), junto a Jamie Kennedy (Lucifer), Kimberly Elise (El justiciero) y Loren Dean(Mula). No tiene mala pinta.

fatalityw

 FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (sí­guenos en Twitter Facebook).

So long, Marion

Pitt y Cotillard, pelando la pava con mucho estilo "old school"

Pitt y Cotillard, pelando la pava con mucho estilo «old school»

Llega uno de los títulos con más morbo del año: ya se sabe, el presunto responsable de la ruptura de «Bradgelina», esa pareja demasiado perfecta para no acabar como el rosario de la Aurora. Y es que, en «Aliados», Brad Pitt y Marion Cotillard vivieron algo más que una relación profesional estricta, según las malas lenguas. Así que, a escudriñar cada escena juntos con lupa se ha dicho. Aparte de esto, estamos ante un drama histórico y romanticón de los de antes, localizado en plena Segunda Guerra Mundial, con los cañonazos del corazón estallando más fuerte: Max (Pitt) es un espía del bando aliado que se enamora de Marianne (Cotillard), una compañera francesa, tras una peligrosa misión en el norte de África. La pareja comienza una relación amorosa hasta que a él le notifican que Marianne puede que sea una agente doble que trabaja para los nazis. El «melo» lo dirige Robert Zemeckis («Forrest Gump», «Naúfrago», «El vuelo»…), uno de esos artesanos del Hollywood más clásico y académico, así que la cosa promete. Aparte, también se estrenan títulos más o menos apetecibles como «La reina de España», continuación de «La niña de tus ojos» con mismo director (Fernando Trueba) y misma «niña» (Penélope Cruz), «The neon demon», lo nuevo y fashion del director de la gran «Drive», «Pastoral americana», ambiciosa ópera prima de Ewan McGregor, o «Gimme Danger», documental del gran Jim Jarmusch sobre el no menos zascandil Iggy Pop. Hasta cae una de Albert Serra sobre Luis XIV, para los que les guste el rock realmente duro. En fin, mucha variedad. Que aproveche.

fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).

El frotar se va a acabar

Cameron, en felina pose "feet'n'sole" antes de aplicarse en la mecánica fina a lo "Crash"

Cameron, en felina pose «feet’n’sole» antes de aplicarse en la mecánica fina a lo «Crash»

Mientras asistía a la proyección de «El consejero» (¿por qué narices no han traducido «The counselor» como «El abogado», que así llaman al peripatético personaje de Fassbender todo el rato?), interminable, tediosa y abotargada por culpa de la modorra de la sesión de las cuatro de la tarde y del primer resfriado del otoño/invierno, no podía dejar de preguntarme una cosa: ¿para qué demonios se habrá metido uno de los tres o cuatro mejores escritores del mundo, a sus venerables 80 años de edad, en semejante berenjenal? Sorpresas te sigue dando la vida: Cormac McCarthy, al que adoraremos de por vida por «Trilogía de la frontera», La carretera» o «Suttree», ha pagado la novatada de su estreno como guionista de Jolibú, tal vez deslumbrado por la lluvia de Oscar que se llevó la adaptación de su «No es país para viejos» (recordemos sus sorprendentes imágenes dando botes en la platea, como un hooligan quinceañero). O igual su tesorero le timó, como a Leonard Cohen, y el hombre necesita unos dólares para asegurarse su «edad de oro». Sea como fuere, aquí ha pinchado en hueso a base de bien.

Pitt y Fassbender, pensando en qué habrán hecho ellos para merecer esto

Pitt y Fassbender, pensando en qué habrán hecho ellos para merecer esto

No tanto por el argumento, un cúmulo de tópicos thrilleros (nunca mejor traído el juego de palabras) alrededor de un pobre pardillo leguleyo al que embaucan para un turbio asuntos de drogas en la frontera que nunca acaba de interesarnos ni de engancharnos, sino sobre todo por el envoltorio de celofán brillante (de bazar chino, vamos) con que lo recubre: una tabarra de diálogos sentenciosos, pedantes y huecos (estilo «The newsroom», salvando las distancias) que salen como si nada de la boca de un camarero cuate, de un imponente (este sí) Bruno Ganz o de un narco de chiste (menudo añito que lleva Bardem, en el aguijón del alacrán, el curita plomizo de Malick y esto), incluyendo a Machado y todo, el pobre. ¿Dónde quedaron los diálogos secos y brutales santo y seña de su autor? Para equilibrar un poco el asunto, se saca de la manga una de las escenas más ojipláticas y alipóricas que hemos sufrido en los últimos tiempos (más o menos, desde que vimos «Holy motors»): la tigretona Cameron Díaz (que ya tiene una edad, ay) frotándose despatarrada, y con la depilación brasileña en carne viva, en la luneta delantera de un Ferrari ante la mirada espantada de nuestro tocayo. ¿Hace una combiación de squirting y limpiaparabrisas para una posible versión-parodia X? Demasié.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=OmBP0h3S2P0[/youtube]

Poco más se puede añadir de este rollo macabeo que confirma la decadencia de un Ridley Scott que empezó a tocar fondo con su igualmente decepcionante «Prometheus» (esperemos que con su «Exodus» repunte un poco). Tan solo la curiosidad de descubrir a Fernando Cayo, el memorable Tino de «Manos a la obra», haciendo las Américas interpretando a otro picapleitos fugaz, y a una Rosie Pérez -con creciente parecido a una Lola Gaos chicana– que vuelve a reunirse con su «Romeo Dolorosa» quince años después de «Perdita Durango». Qué vueltas da la vida para acabar en el mismo sitio, ¿verdad? Menos para , que sigue sin quitarse de la boca el acento y la risotada cheli de Alcobendas, aunque esté envuelta en sedas y diamantes. Por cierto, quien necesite más argumentos para apoyar la mediocridad de «El consejero», allá va el definitivo: a Boyero le ha molado bastante.

Este sí que es un Cormac McCarthy de toma pan y moja...

Este sí que es un Cormac McCarthy de toma pan y moja…

Únete a FATALITY WESTERN en Facebook.

fatalityw

FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).