El infierno pactado

Una imagen del juego vale más que mil palabras

Una imagen del juego vale más que mil palabras

No hay nada más confortable que la nostalgia, aunque sea un campo sembrado de minas que, desde luego, el videojuego y el cine se han encargado de abonar. En medio de estas aguas revueltas, con el mito de que cualquier tiempo pasado fue mejor (el otro día Punset sostenía lo contrario, y si Punset lo dice va a misa) por bandera, Reef Entertainment y Teyon han tenido a bien resucitar (aunque en el prólogo lo entierren con funeral y todo) a uno de los protohéroes de los idolatrados 80: John Rambo, que ya brincara a gusto en algunos títulos olvidables de la NES o del Commodore. Y mucho nos tememos que «Rambo: el videojuego» va a seguir el mismo camino. En este caso, la licencia llega a las tres primeras películas (la original y estupendamente survival “Acorralado” y sus dos legendarios desmelenes posteriores), centrándose en la triste historia del veterano de Vietnam que llega a un pueblecito en las montañas medio vagabundeando, es humillado por el sheriff local y, tras un rabieta fenomenal, se lanza al monte iniciando una cruzada personal y loca con ramificaciones en Vietnam y Afganistán y con el “pepito grillo” coronel Trautmann en la retaguardia.

Dispara, dispara, recarga, apunta (poco) y vuelve a disparar sin salirte de los raíles

Dispara, dispara, recarga, apunta (poco) y vuelve a disparar sin salirte de los raíles

Para añadir más leña retro al juego, la mecánica es de lo más genuina y vintage: un shooter sobre raíles que recuerda a los cracks arcades de los 90, de los de disparar indiscriminadamente y refugiarse en un rincón para recargar y tomar aire (estilo “Time Crisis”), ayudados por el generosísimo arsenal de Rambo, desde flechas explosivas hasta el letal cuchillo de supervivencia, pasando por el AK-47 y hasta 20 tipos de armas para desbloquear. Aparte, también tendremos escenarios de sigilo y QTE en los que interactuar con el terreno y a aplicar algo de cerebro entre tanta carnicería repartida a lo largo de 14 niveles basados en la trilogía de marras. Hasta a 35 tipos de enemigos tendremos que dar medicina de diversa forma (cuerpo a cuerpo, masacre, larga distancia), y no digamos si nos atrevemos con el nivel de dificultad First Blood. Todo, para 150 minutos de juego y más del doble si completamos todos sus contenidos y zarandajas al 100%. Sobre el papel no suena mal, ¿verdad? Lástima que la cruda realidad, como comprobamos en el tráiler del juego sin ir más lejos, sea harina de otro costal. Da igual: con que un puñado de nostálgicos de la saga (que tampoco era arte y ensayo precisamente) pasen por caja y reciten las coletillas célebres y manidas de la saga (aquí copiadas y pegadas del original peliculero), operación resuelta.

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fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).

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