Ay, madre

Jennifer Lawrence, mamma mia

Jennifer Lawrence, mamma mia

Darren Aronofsky no suele dejar indiferente a nadie. Lo hizo con «Pi», su ópera prima presentada hace casi dos décadas en el Festival de Gijón (qué recuerdos, y los bollos preñaos que se zampó el gachó en la espicha de inauguración), lo repitió en «Réquiem por un sueño» y no digamos «La fuente de la vida», y también lo logró en sus filmes más «comerciales»: «Cisne negro» y «El luchador» (de «Noé» no hablamos, que estamos intentando borrarla del disco duro). Y ahora vuelve a conseguir rizar el rizo de la paciencia y la seudogenialidad con «madre!», un thriller psicológico con tintes de terror que gira en torno a una pareja compuesta por un poeta en horas bajas (encarnado por Javier Bardem, que parece que va remontando el vuelo a la espera de su Pablo Escobar) y su mujer (Jennifer Lawrence, más pepona que nunca), que viven en una casa de campo aislada. Su relación se pone a prueba cuando reciben la visita inesperada de un extraño (Ed Harris) y su esposa (Michelle Pfeiffer), que un día hacen acto de presencia en su hogar. Desde ese momento, su tranquila existencia quedará perturbada por completo, aunque también logrará que el poeta recupere su inspiración y empiece a escribir la obra que le traerá la ansiada fama. Pero, ¿a qué precio? Pese a los silbidos y pataleos cosechados en el último Festival de Venecia, «madre!» (escrita, producida y dirigida por el propio Darren, que por algo es todo un autor) también ha cosechado críticas la mar de positivas (cinco estrellas le dio Telegraph), y ya suenan cantos de sirena de Oscar y similares laureles. Al menos, no se anda con medias tintas, algo que, en estos días tan tibios, es bastante de agradecer.

fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (sí­guenos en Twitter y Facebook).

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