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Los magos del balón de "Captain Tsubasa", comiéndose el césped

Los magos del balón de «Captain Tsubasa», comiéndose el césped

Del Brasil-Alemania de ayer se va a hablar durante mucho, mucho tiempo. Por eso, aprovechando que al Mundial le quedan dos telediarios, aprovechamos para ir cantando -y recreando- los goles, y contando el reverso de la moneda: estupendos videojuegos futbolísticos de los que no se suele hablar demasiado. Que ruede el esférico y los «chicharros».

1. “Match Day“ (1984). Empezamos por el gol más tempranero, el más veterano luciendo galones. Su visionaria perspectiva isométrica, su scroll horizontal, su control de balón revolucionario y su condición de auténtico pionero de la «línea editorial» de videojuegos balompédicos durante los siguientes 25 años hacen de esta obra maestra de Jon Ritman un hito incomparable. Su secuela “Match Day II” también supuso un salto cualitativo con los medidores de potencia en el disparo y los remates de cabeza o tacón. Mítico.

2. “Captain Tsubasa” (1988). El abuelo de la saga “Inazuma Eleven” es esta rareza basada en un clásico manga y lanzado para Famicom en 1988 y que implantó la «Cinemática de fútbol», dotando de una dimensión más espectacular al subgénero. Vistoso, espectacular y exótico, también fichó por el mundo árabe bajo el título de “Captain Majid“.

Hasta la publicidad del "Emilio Butragueño Fútbol" tenía su espíritu "pionero"

Hasta la publicidad del «Emilio Butragueño Fútbol» tenía su espíritu «pionero»

3. «Emilio Butragueño Fútbol» (1988). El “Buitre” también sobrevoló el área chica de los 8 bits. Topo Soft dio en el clavo de la jugabilidad sencilla pero bien trabajada, el modo bijugador y sus gráficos más que apañados propiciaron unas notables ventas de 100.000 unidades (todo un hito en su época para la industria patria). Por supuesto, la secuela no tardó en llegar. A eso se le llama tener olfato de gol.

4. “Kick off” (1989). Igual que los tantos teutones corrían ayer que se las pelaban en la primera parte, también lo hacían los carrileros de todo un superviviente del género de la perspectiva cenital que implantaron títulos como “Tehkan World Cup“. Saltó a la fama desde el estadio Atari, aunque visitó casi todos los sistemas de la época. Su control de balón cosido a la bota estilo zaguero argentino y detalles como la repetición de las mejores jugadas y habilidades personalizadas le hicieron triunfar en la grada y gozar de numerosas secuelas.

5. “Euro League” (1990). No hay quinto malo (ni “manita“ que no duela), como demuestra uno de los títulos más entrañables de las recreativas noventeras. Una Champions estilo cartoon donde podíamos lucir las elásticas del Atleti, Madrid, Inter, Milán, Barça, PSV, Nápoles… Las chilenas desde la línea de penalty y su acción y adicción intuitiva y directa aún le hacen reinar desde los emuladores de PC. Pero la de moneditas de cinco duros que «invertimos» en acciones del arcade, ay.

"Sensible Soccer", un título con mucho corazón pero, sobre todo, mucha cabeza

«Sensible Soccer», un título con mucho corazón pero, sobre todo, mucha cabeza

6. “Sensible Soccer” (1992). Para completar la media docena nos quedamos con este carismático título padrino espiritual de la saga “FIFA” y cuyo look alternativo (y cabezón) y alegre espíritu arcade le hace ser uno de los más queridos y respetados (aún hoy se celebran campeonatos de “Sensible Soccer“). Como curiosidad, decir que su falta de licencias oficiales propició que, por ejemplo, a Pep Guardiola le rebautizasen como “Jusip Gyardiola“. Y ojo a los equipos especiales compuestos por Freddy Krueger, Drácula o el monstruo de Frankenstein.

7. “Mario Strikers” (2007). Y el séptimo, por la escuadra y con saña, igual que haría Wario en esta pachanga para Wii basada en el “Super Mario Strikers” de GameCube. Los cracks de la galaxia Nintendo (Mario, Luigi, Yoshi, Bowser, Donkey Kong…) y sus locos estadios (el barco relámpago, la tumba de arena, el Lago de Lava…) constituyeron su mejor opción de ataque. Por cierto, si hubiera que elegir un “gol fantasma”, o un trallazo al palo, nos quedaríamos con el “Libero grande” (1998), con su egocentrismo recalcitrante, su perspectiva “Tron-ada” y sus gráficos recién salidos del “Money for nothing” de Dire Straits.

Y el gol de la consolación brasileño (mejor no decir “del honor” que no está el horno para bollos): “Ronaldo V-Football” (2000). El gordito más cañonero desde Puskas también gozó de su momento de gloria consolera con este más que aceptable juego lanzado para la “gris” y la Game Boy Color y distribuido por Infogrames (tus fans no te olvidan). Con un buen puñado de equipos (algunos con la “nomenclatura PES“) y unos modos de juego sospechosamente parecidos al “FIFA” -lo mejor de cada casa, como se ve-, lo mejor era su banda sonora generosa en samba y sonidos alegres. Justo lo que les hace falta a los seguidores de la selección carioca, pobrecicos. Ánimo, que solo es un juego, y bien que os reíais cuando eliminaron a España, ¿eh, simpaticones?

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fatalityw FATALITY WESTERN es colaborador oficial de CLUB MEGACONSOLAS (síguenos en Twitter y Facebook).

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